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Mostrando entradas de marzo, 2009

El Capitalismo de Estado

De nuevo el Presidente de Venezuela lanzó los dardos de su ya conocido criterio para vincular al capitalismo con la degradación social, económica y política de la sociedad. Pregonando sus teorías políticas y económicas, Chávez aseveró la necesidad de arraigar el socialismo entre los venezolanos, pero, ¿por qué decirlo?, ¿no es entonces ya la Revolución bolivariana una realidad en la cotidianidad de los venezolanos?, la respuesta es contundente y escueta: No. Y dificilmente el socialismo llegará a formar parte de la cultura de una sociedad contemporánea. Iniciando por la inconveniencia económica que anula la generación de propiedad privada y liquida los efectos jurídicos de ésta para transferir el control de los activos de una economía, convendría evaluar si los pasivos también, a la burocracia estatal. El esquema de Chávez no puede ser comparado con el espiritu que llevó a Marx a concebir la propiedad común, la igualdad y el control de los factores dinámicos en manos de una gran estruc

La Gran Crisis

En la crisis de 1929, en cierta medida similar a la coyuntura depresiva actual, como hoy, muchos de los más reputados economistas y estudiosos de las ciencias económicas observaron sin callar el plan del Gobierno de Franklin Roosevelt, respuesta a los ciclos negativos de la economía estadounidense en aquellos días. El Partido Demócrata heredó de los Republicanos con Herbert Hoover como inquilino de la Casa Blanca una de las más dramáticas crisis socio económicas de la sociedad capitalista contemporánea. Cuando en octubre de 1929 la Bolsa de Nueva York quebró y dejó a la economía más importante en una suerte de 'estado de coma', el presidente Hoover y su secretario de Tesoro manifestaron su intención de responder a la contracción económica con recetas conservadoras que en esencia terminarían posiblemente por ser cinicamente obsoletas. Hoy nuevamente en los Estados Unidos los opositores conservadores al gobierno pragmático de Obama cuestionan el plan de salvamento de la economía

¿Habrá acuerdo entre quienes predican crecimiento y quienes piden distribución?

Uno de los debates más comunes en economía, tanto por economistas como por no economistas, es la divergencia que absurdamente inventaron en relación con el crecimiento económico y la distribución de la riqueza, hoy mejor descrita como asignación eficiente de recursos. Sin embargo encuentro que ese es un debate tan conspicúo como carente de sentido. Intentando describir algo las dos posiciones, asumo que los defensores del crecimiento consideran indispensable el aumento de la producción, de la demanda y de la oferta, el mejoramiento de las condiciones generales de la industria, tales como tecnología, cualificación del capital humano y los respectivos excedentes, mejor conocidos como ganancias. Por otro lado supongo que los defensores de la distribución confían en un Estado fuerte capaz de gravar fuertemente la riqueza o quizás más radicalmente, adueñarse de ella y permitir el acceso social a ésta. Ninguna de las dos, en apariencia, se oponen pero dadas unas condiciones es apenas lógico

Una frase con autor censurado

"El problema de la nacionalización de un pueblo consiste, en primer termino, en crear sanas condiciones sociales como base de la educación individual. Porque sólo aquel que haya aprendido en el hogar y en la escuela a apreciar la grandeza cultural y económica y ante todo la grandeza política de su propia patria, podrá sentir y sentirá el íntimo orgullo de ser súbdito de esa nación. Sólo se puede luchar por aquello que se quiere , se quiere lo que se respeta y se puede respetar unicamente lo que por lo menos se conoce."

El Ciclo de la Miseria

Aparentemente en Colombia la lucha contra la miseria y la pobreza es mediocre y poco consecuente con las necesidades de quienes la padecen. No obstante pocos reconocen que el tamaño de la miseria en nuestro país es muchas veces superior que el tamaño de nuestras percepciones, e incluso, que el tamaño de nuestras facultades humanas. En cierta medida la pobreza se ha constituido en el mayor resultado de un amplio periodo donde ha prevalecido la violencia, la corrupción y la ineficiencia de las organizaciones estatales y la mediocridad de las instituciones que las regulan. La polarización, lejos de ser un asunto novedoso en nuestra frágil sociedad, ha sido una constante en la Historia. Palpable en los tiempos de la independencia hasta la lucha bipartidista que desoló los campos y arrasó con la débil estabilidad institucional que caracterizó a Colombia durante la gran parte de su era republicana. Dicha polarización caracterizó el inicio de la pobreza, aún inexplicable técnicamente por la h

Irracionalidad y Guerra

Lo siguiente fue reportado por la edición electrónica del El Tiempo: "Cristina Fernández de Kirchner afirmó que la liberación de "todos los rehenes políticos" en manos de la guerrilla de las Farc muestra cuál es el camino a seguir. Fernandez se refirió a ese asunto al ser preguntada durante su intervención en un coloquio en el foro Tribuna Iberoamericana, organizado por la Casa de América de Madrid y la Agencia EFE. Ante la pregunta de qué le diría al presidente de Colombia, Álvaro Uribe, afirmó: "con todo el respeto a Colombia, que no estábamos equivocados cuando decíamos que encarar el canje humanitario era la posibilidad cierta y concreta de liberar a los rehenes de las Farc y lograr o intentar al menos el inicio de un proceso de acercamiento que termine con una etapa muy cruenta de Colombia". "Sin querer inmiscuirme en absoluto en asuntos internos de otro país, creo que los hechos desde diciembre de 2007 a hoy nos dan la razón en cuanto a seguir inten

Una reflexión en tiempo de Crisis

Joseph Stiglitz, uno de los economistas heterodoxos más importantes de nuestra época y Premio Nobel de Economía en 2001, dijo recientemente que en tiempos de crisis el déficit fiscal es un mal menor, cuando los ciclos negativos de la economía tienen por costo una perdida dramática de empleos y un deterioro del desempeño económico de la sociedad, con las repercusiones apenas consecuentes. La crisis que estalló en septiembre de 2008, pero que venía en proceso franco de maduración desde agosto de 2007, ante la caída del gigante Lehman Brothers, logró una reacción en cadena que no estoy en capacidad de explicar con la rigurosidad doctoral que el tema demanda, pero puedo dar algunos esbozos de la gravedad de la más grande recesión desde 1929, cuando los Estados Unidos sucumbieron en la mayor crisis social y económica de su historia. A febrero, en América del Norte se ha perdido más de un millón de empleos, una cifra escalofriante para el motor económico mundial, hay una recesión oficial des

¿A qué juega, señor Gaviria?

Leer la respuesta que el ex presidente César Gaviria dió al Partido Conservador en relación con las mayorías en el país es como encender un debate si es mejor un fusil Galil o una Uzi. ! A quién diablos le importa, matan igual, dañan igual¡. Lo mismo el asunto de los partidos tradicionales. Convendría recordarle al señor presidente Gaviria que discutir quién es mayoría en Colombia, si conservadores o liberales, es una discusión que nos recuerda la primera mitad del siglo XX cuándo una discusión similar encendió al país en fuego bélico y arrasó con la debil estructura social colombiana por el hecho egoista y obtuso de medir fuerzas políticas. Realmente los partidos tradicionales tienen una deuda grande con Colombia. Lejos del asunto de si el Caguán fue o no culpa de los conservadores como lo insinuó Alfonso Gómez Méndez, es necesario entender que culpa de ambos partidos los primeros 50 años del siglo XX fueron una crónica de una muerte anunciada, cinco décadas pérdidas, cincuenta años d

Discurso de Gettysburg

"Four score and seven years ago our fathers brought forth on this continent, a new nation, conceived in Liberty, and dedicated to the proposition that all men are created equal. Now we are engaged in a great civil war, testing whether that nation, or any nation so conceived and so dedicated, can long endure. We are met on a great battle-field of that war. We have come to dedicate a portion of that field, as a final resting place for those who here gave their lives that that nation might live. It is altogether fitting and proper that we should do this. But, in a larger sense, we can not dedicate -- we can not consecrate -- we can not hallow -- this ground. The brave men, living and dead, who struggled here, have consecrated it, far above our poor power to add or detract. The world will little note, nor long remember what we say here, but it can never forget what they did here. It is for us the living, rather, to be dedicated here to the unfinished work which they who fought here ha