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Mostrando entradas de enero, 2010

Crónica de una Emergencia social anunciada

Que el sistema de salud colombiano iba a colapsar financieramente no era un secreto. Finalmente el POS con el que se pretendió mantener la salud de los colombianos estaba concebido para un país con cultura preventiva y no uno como el nuestro en el que nos acostumbramos a ir al médico cuando ya la situación escapa a una solución residente en el imaginario popular. Desde el mismo momento en el que en Colombia se adoptó la Ley 100 se condenó a la desaparación a un sistema novedoso ahí ideado, propio de una nación con una estructura productiva más sólida pero incompatible con las condiciones reales del país. Así pues los decretos de la Emergencia social emitidos por el Gobierno Nacional son el resultado de un camino errático que en seguridad social el país ha recorrido desde 1993, además de ser la ocasión ideal para que algunos acostumbrados al discursillo popular recorran el país denunciando la inhumanidad de las reformas planteadas a la luz del estado de excepción. Sin duda que los decre

Haití: el antes y el después de la catástrofe

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La isla de La Española es la segunda mayor isla del Caribe, con cerca de 76 mil kilómetros cuadrados y conformada por dos países, Haití y República Dominicana, que albergan aproximadamente 19 millones de habitantes. Ambos países están separados por una línea que más allá de dividir la jurisdicción política y administrativa de cada nación divide es a dos mundos bastante diferentes. Por un lado la República Dominicana, que a grandes rasgos presenta un panorama económico aceptable, posiblemente por el impulso de su industria turística que convoca a cientos de miles a sus destinos de prestigio internacional, como lo indica un PIB per cápita de $ 10 mil dólares y un índice de Desarrollo Humano (IDH) de nivel medio, equivalente a 0.78; si bien la República Dominicana no es un país desarrollado, contrasta poderosamente con Haití, su vecino, cuyo panorama es poco menos que preocupante, incluso antes del terremoto del 12 de enero: una renta per cápita que no supera los $ 1700 dólares anuales y

Por la próxima...a la derecha

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Así muchos han interpretado la elección de Sebastián Piñera, el millonario nuevo presidente de Chile. No es errado pensar que el resultado de la elección presidencial chilena tenga un fuerte contenido ideológico y sea un presagio del viro que la región, de naturaleza inconforme con sus regímenes, dé en las próximas elecciones. Sin embargo, ¿por qué perdió Eduardo Frei, representante de la Concertación, que presidió el país hace 12 años, heredero de una exitosa tradición política que llevó a Lagos y a Bachelet al poder e hizo de Chile el país más próspero de América Latina?, ¿por qué el éxito político y económico de la presidenta Bachelet no fue suficiente para mantener a la Concertación en el poder?, sin duda que esas preguntas hallan su respuesta fuera de las propias fronteras del país austral. A la Concertación el electorado chileno no le cobró nada, como lo procuraré ilustrar más adelante, o por lo menos no algo que haya hecho mal, en lo absoluto; la democracia chilena cobró algo an

El nuevo municipio

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Conmoción ha causado en algunos círculos de la ciudad de Cali la propuesta de un grupo de habitantes de la comuna 22 de la capital vallecaucana, la más rica y homogénea en cuanto a niveles de renta y que hace unos años se escindió de la comuna 17, otra próspera aunque menos homogénea, cuyo proyecto consiste en la separación de buena parte del sur de Cali para constituirse en lo sucesivo como un municipio, el cual no sería menos que el más rico del Valle del Cauca y quizás del país, por su nivel de renta per cápita y niveles de desarrollo humano; la primera consecuencia de la separación de esta zona sería el golpe fiscal para la ciudad de Cali, teniendo en cuenta que sectores como Ciudad Jardín son los que más tributan al fisco municipal y sostienen buena parte del presupuesto del Gobierno local. A la luz de la conveniencia para Cali de este proyecto, algo mezquino para mí, la conclusión es que es nocivo para la capital del Valle desde donde se le mire. La separación, por un lado y com

Hacia el abismo

Bien decía Napoleón que la estupidez es de aquellas cosas que no conocen límites. Hugo Chávez representa de manera magistral la frase del emperador francés y pone a pensar a más de uno sobre las patéticas medidas económicas que su gobierno ha impulsado en diez años de revolución. Un análisis realizado recientemente ( Casique ) se descubre que la inflación acumulada en Venezuela desde 1999, año de la ascensión al poder del coronel, al año 2009 es equivalente al 655%, nada incongruente con el hecho que el alza en el nivel general de precios de este último año es cercano al 26% y hace de cualquier ciudad venezolana costosa sin discriminar niveles de ingreso. El panorama general de la economía venezolana resulta no menos vergonzoso si se considera que la productividad petrolera cayó en casi un millón de barriles diarios, la inflación es la más alta del continente (curiosamente en un momento del ciclo económico donde se supone que los precios cayeron presionados por los excesos de oferta),

Un debate sobre igualdad, ¿hasta dónde va?

Es característica común de los países más desarrollados plantear debates que trascienden en sus modos y formas al común de las discusiones. En Francia recientemente el Gobierno estableció que para 2012 las Grandes Écoles , es decir aquellas universidades que en Colombia podríamos caracterizar por aquellas instituciones acreditadas y que concentran la mayoría de la demanda de cupos universitarios, deberán admitir en sus aulas a un 30% de estudiantes becarios provenientes de sectores vulnerables de la sociedad. Si bien la iniciativa gubernamental busca crear una serie de incentivos a la movilidad y la promoción sociales que permita que aquellos que carecen de los recursos y las aptitudes accedan a las universidades que forman a las élites francesas, que también hay en Colombia, y en teoría debería contar con el respaldo de los patrones de estas escuelas, gran sorpresa causó en buena parte de la opinión pública la respuesta contenida en la déclaration de la Conférence des grandes écoles

Panorama de 2010

Terminó la primera década del siglo y como era de esperarse muchas cosas cambiaron pero otras, sencillamente, esperan ser cambiadas. El año 2010 es particularmente significativo: por un lado, en América, se celebrará el segundo centenario de las gestas libertadoras en medio de una peligrosa conyuntura política polarizadora, como es la disyunción acentuada entre la derecha prevaleciente en Colombia y Perú y la izquierda más empinada en Venezuela y Bolivia, frente a modelos pragmáticos como el chileno y el brasileño que prometen mayores éxitos que la polarización ya tradicional en el espectro electoral. En medio de la crisis económica más severa de los últimos años, se inicia la nueva década con discretas tasas de crecimiento económico, nada despreciables estadísticas de paro, inflaciones bajas en casi todos los países (afortunadamente nunca nada es lo suficientemente perverso) y escenarios políticos que pueden movilizar la balanza hacia un nuevo sentido que gobierne la nueva étapa del s