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Mostrando entradas de octubre, 2009

El urbanismo viable II

Recuerda Krugman en algún encuentro realizado años anteriores en San Juan de Puerto Rico sobre geografía económica que la economía de Nueva York surge en primera instancia por unas ventajas iniciales de estar asentada sobre el canal de Erie. De allí, la aglomeración ha permitido la promoción de actividades extensivas que le han dado el carácter a la economía de la mayor ciudad de los Estados Unidos. Concluye aseverando que, a la economía como disciplina, debería interesarle profundamente el efecto de las fuerzas centrípetas que atraen a la actividad económica y a las fuerzas centrifugas que la separan y concluir que en un escenario geográfico la tensión entre ambas fuerzas determina una realidad del desempeño económico. De allí que Manhattan concentra la mayor productividad de la economía regional del área triestatal, La Défense (como en el centro histórico de París no puede construirse edificios de altura mayor a los 12 metros, el gobierno francés promovió el establecimiento de empres

El urbanismo viable

Ha sido tradicionalmente un deseo del hombre construir obras que, además de vistosas, tengan como símbolo el poder de la sociedad que representa. No obstante, en ocasiones, se obvia que tales obran tienen una cualidad: crean o destruyen valor, ¿cómo se explica?, cuando el Barón de Haussmann en el imperio de Napoleón III concibió a la nueva París basada en vistosos paseos que unieran como una extensa red, supongamos un sistema circulatorio que unía a los extremos al corazón de la capital francesa, trazó como eje de la estructura urbana a la ya mundialmente famosa avenida de los Campos Elíseos. El resultado, parece ser evidente, creó un valor de tal magnitud que volvió a París en la mayor economía de Europa junto a Londres y una de las quince mayores del mundo. Claro, per se una red de avenidas no hizo sola el trabajo, pero fueron el resultado de configurar un esquema institucional generador de valor, una acumulación de capital permitida por el Estado que creó riqueza; en el extremo de

El sagrado derecho a exigir, el sagrado derecho a cumplir

Nuestras sociedades son particularmente sesgadas a la hora de defender sus intereses. Sobre todo en los países en vías de desarrollo como Colombia es común oir manifestaciones airadas de exigencia del cumplimiento de los derechos ciudadanos, civiles, políticos y más recientemente los económicos, pero llama poderosamente la atención que es poco usual oir un llamado al cumplimiento efectivo y a la exigencia de deberes socialmente necesarios para mantenernos alejados de esa delgada línea que separa al caos de las efectivas libertades individuales. Resulta pues coincidente que una de las diferencias entre las naciones más avanzadas del globo y las naciones menos avanzadas sea el adecuado balance entre libertades políticas, civiles y económicas, es decir, una adecuada distribución de derechos y deberes. Claro, es posible que la fortaleza institucional de los Estados más desarrollados permita dilucidar crisis políticas, económicas y sociales menos severas que en los estados emergentes, produ

Premio a la Nueva Economía

Resultó sorprendente que Williamson y Olstrom hayan recibido el Premio del Banco de Suecia de Ciencias Económicas, mejor conocido como Nobel. Muchos esperaban que fuese premiado un macroeconomista, en vista de las actuales situaciones donde convergen diversas teorías en algo que algunos autores de opinión especializada denominan la batalla de los macro. Publica Paul Krugman en el NY Times una columna dedicada a este momento histórico para las ciencias económicas que conviene resaltar, tanto por la entrega a la primera mujer (Elionor Olstrom) como el hecho que sean de un área aún vista con recelo por los economistas más ortodoxos, como lo es la Nueva Economía Institucional (NEI). Sugiere Krugman que la Economía institucional, no la de la tradición de Veblen y Commons sino el microanálisis organizacional de la economía emprendida por Coase y varios autores notables que introdujeron en ella, entonces rígida y disciplinar basada en el modelo clásico que toma como dados los entornos instit

Cuando caducan las instituciones

Así como los abarrotes, las instituciones tienen un periodo de maduración, consumo y vencimiento. Dificilmente en la Historia de la Sociedad pueden encontrarse instituciones intactas después de varios años, décadas o siglos de haber sido promulgadas. A manera de ejemplo podemos considerar el Código de Policía de Bogotá, cuyo compendio regula desde la omisión de izar la bandera nacional en las fiestas patrias hasta la prohibición de dar tiros al aire, pero cuyas irrisorias y ridiculamente desajustadas penas hacían de este manual de convivencia la burla de toda una sociedad que por orinar en la vía pública podía pagar $50 ó $100 (nominales, en el código por ningún lado se establecía un ajuste de estas sumas vía IPC o algún parámetro así) y que fueron promulgadas hace 39 años. Del mismo modo las instituciones de un Estado o de una sociedad no garantizan la eficiencia per se, como lo sugirió North, el Nobel de Economía que incursionó de manera directa en el estudio de las instituciones y e

Algo sobre revaluación

Krugman postula en su Internacionalismo moderno que la competitividad es esa palabra que exita a los sabios modernos de la economía internacional que sugieren que es la capacidad de competir en los mercados globalizados de los países la fuente de empleo y desarrollo. Noción errada, sugiere el profesor Krugman, dado que ese sentido de la competitividad se está confundiendo con el de la productividad interna de los factores de producción, por cualquier orígen de ineficiencia que subsista, en donde reside la mayoría de las perturbaciones que elevan las tasas de paro y proscriben el desarrollo económico. Más vale emplear el término competitividad para las empresas, que son finalmente las que compiten verdaderamente en los mercados globalizados. Por ello cobra relevancia el análisis de la organización industrial colombiana en términos de la tasa de cambio, que algunos expertos cuantifican define el 80% de la función de producción de las empresas nacionales, especialmente aquellas cuya vis