Entradas

El nuevo acuerdo

El nuevo acuerdo, en la década de 1930, constituyó una revolución en la manera en que los estados gobernaban sus economías y estructuraban la distribución del ingreso entre el mecanismo del mercado y la gestión centralizada de las coberturas sociales. La base de las recetas keynesianas conducían a crear un estado de bienestar, que perduró en Europa y se adaptó de forma intermitente en América. El nuevo acuerdo que hoy se propone es uno que reconoce que la pobreza no se combate exitosamente si se prescinde de las vías de intervención indirectas -crecimiento económico- y de las vías de intervención directas -promoción social-. De acuerdo con mediciones mucho más modernas de la pobreza, se considera que una familia está en situación de pobreza cuando tiene privación de al menos 5 de las variables tales como educación, niñez y juventud, trabajo, salud, vivienda y servicios públicos, y con 7 o más privaciones, estará en la pobreza extrema. Señala el economista Angus Deaton, citado por el Al...

¡A que te cojo ratón!

¿A qué le teme más el criminal? ¿al castigo o a ser capturado?, así como el ratón y el gato, el delincuente le teme a algo. Originalmente, la economía ha abordado con mayor precisión el estudio de la conducta de los criminales en la medida en que se ha definido que su conducta delictiva obedece a unos incentivos. Más aún, el criminal encuentra un muy rentable negocio cuando el beneficio supera el costo de incurrir en el crimen, en gran parte determinado por la cuantía del castigo. Bien sea una multa o un tiempo en prisión, esta última variable capturada por el costo de oportunidad de ser capturado -y dejar de percibir una renta-, el delincuente pondera esta información y ordena su utilidad. La conclusión de la teoría económica tradicional predice que el delincuente obrará siempre que el beneficio del hecho delictivo supere el costo de incurrir en él. No obstante descubrimientos más recientes, como el del Nobel Becker, señalan que el delincuente le teme más a ser capturado que al castig...

Instituciones Salvajes: algo para conmemorar la Constitución

Imagen
Hace veinte años en ceremonia solemne se proclamó la séptima constitución política de la República colombiana y se anunció que no seríamos los mismos. Una Constitución extensa, moderna, cargada de muy buenas intenciones, benévola en derechos, estricta con los deberes y base de más y nuevos mecanismos institucionales que se concibieron como herramientas para la inclusión social y la defensa y garantía de los derechos civiles, políticos y económicos. Si la Constitución de 1886 fue un dinosaurio centenario que luego de seis reformas durante el siglo XX exigía cambios que modernizaran a un Estado vetusto, la Constitución de 1991 se erigió como la gran respuesta. Pero el balance veinte años después deja muchas dudas de los efectos reales de la nueva norma de normas. Ni el crecimiento económico ha sido destacable ni la desigualdad se ha revertido, ni la justicia es más efectiva ni los derechos civiles, políticos y, especialmente, económicos han logrado ser garantizados a plenitud por el Esta...

Las lecciones del Perú

Imagen
En dos días el Perú irá a definir buena parte de su futuro. Y lo hará con una clara división ideológica, marcada por la presencia de un personaje con tendencias muy opuestas a las que han presidido el auge económico del país andino y una candidata que, además de ser la eventual primera mujer en ser elegida presidenta en esta nación, representa un pasado tormentoso para buena parte de los peruanos. Más aún: es la pugna entre dos estilos de hacer política, entre dos modelos políticos y entre dos propuestas de desarrollo. Si alguien tiene idea de lo que encuentra un observador desprevenido en la pintoresca Lima, sabrá que es una ciudad donde la clase media es una novedad de este siglo, puesto que históricamente ha estado marcada por sólo dos grupos sociales: ricos, muy ricos, y pobres, verdaderamente pobres. Si en Bogotá es posible hallar vecindarios de clase media de principios del siglo XX, en Lima esto no pasa. Durante buena parte del siglo XX las clases más ricas se beneficiaron de la...

155 euros

Recibí en mi correo personal un mensaje alentando a unirme a la causa del 15-M, ese movimiento presuntamente espontáneo que pide un cambio en las estructuras políticas y económicas de España, con el fin de iniciar una campaña masiva de retiro de capital del sistema bancario hasta el próximo 30 de mayo. Al margen si el movimiento es espontáneo o si la estrategia de retirar activos financieros de los bancos en España es acertada, de a 155 euros diarios, creo que lo relevante es identificar una coyuntura concreta: el 'milagro español' se empieza a diluir y es en estos momentos el país desarrollado con peor rendimiento. Un paro rígido, estructural y persistente, que expresa el carácter severo de la crisis que atraviesan los españoles alimentada por el crack financiero de 2008, empieza a impacientar a los ibéricos al ver vulnerados sus derechos económicos que, tácitamente, los hace sentir marginados del gobierno de su nación. Los indignados reclaman cambios. Un cambio en el régime...

El Gran Bazar

En el gran bazar hay dos fuerzas que lo sostienen: una demanda y una oferta. Un comprador que paga un precio y un oferente que lo pone. Un grupo de compradores que orientan sus preferencias hacia un bien y un grupo de oferentes que ajusta su producción a la satisfacción de un conjunto de necesidades. En esencia y sin minucias económicas es este un típico mercado. En palabras insípidas de los economistas, la interacción entre la curva de la oferta y la demanda. Así las cosas, parece que Colombia es un gran bazar donde, como en cualquier intercambio, hay compradores y vendedores que actúan como dos actores en el mercado de la corrupción. Los escándalos de corrupción en la contratación pública, en el sistema de seguridad social en salud y, en general, en el comportamiento de la administración estatal colombiana permiten pensar que la configuración del Estado colombiano se asemeja más a la de un mercado de dádivas ilegales que han cooptado su funcionamiento y han diezmado su carácter de ge...

Conflicto

Imagen
La discusión del reconocimiento de la existencia del conflicto armado me recuerda a la historia del rey que fue engañado por su negligente sastre y portó un traje invisible en un acto público en donde los asistentes, a pesar de saber que no portaba nada, aceptaron la idea de un traje invisible. El gobierno de Uribe quiso en su momento convencer a la opinión pública de la existencia de una amenaza terrorista y no de un conflicto interno, muchos le creímos, sin embargo en el existía conciencia que el conflicto es y ha sido una realidad. De cualquier modo, el entramado jurídico de las implicaciones que trae una u otra definición quizás sugieren mucho menos de lo que la discusión cree. Me atrevo a postular que conflicto armado y amenaza terrorista no son hoy día eventos mutuamente excluyentes. Un conflicto interno no necesariamente ha de reconocerle una condición de beligerancia a quienes alzados en armas combaten al Estado de Derecho. El padecimiento de Colombia es todo un largo proceso h...