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Río revuelto

Hace muchos años Colombia no se encontraba tan agitada por cuenta de una decisión del Congreso de la República. La reforma a la justicia, un acto legislativo controversial y de cocción truculenta, es una muestra de la necesidad imperiosa de mirar de cerca a una democracia que, aunque estable, denota disfuncionalidad.  No logra explicarse cómo el parlamento colombiano vota y luego se retracta. Pero sí puede decirse que lo ocurrido con el Acto legislativo no es un evento aislado: es la convergencia de hechos erráticos de una corporación que clama urgente una intervención. A lo largo de su existencia, el Congreso colombiano ha estado ligado a los más oscuros episodios de la Historia de Colombia. Enfrentamientos grotescos entre los partidos tradicionales, penetración del narcotráfico, de los grupos de autodefensa y un cuestionable manejo administrativo que hace de esta institución una de las más insaciables consumidoras del presupuesto público. Son 266 congresistas elegidos cada c...

El Valle desencantado

A finales de los años 90 me encontraba terminando la primaria en un reconocido colegio de Cali. En aquel momento el Valle del Cauca vivía un periodo de transición de una oscura época dominada por el narcotráfico a una prosperidad momentanea. De chico se podía notar: en mi clase, todos difrutaban una situación financiera favorable. Haciendo la retrospectiva, las condiciones eran las apropiadas para la inversión y el consumo. El Valle se perfilaba como la estrella económica nacional. También recuerdo que en aquellos días se hizo de obligatorio cumplimiento para nosotros en el Colegio completar una cartilla con laminas autoadhesivas llamado El Valle encantado , una iniciativa que realzaba a la región como un destino turístico, cultural y una marca que atrayera a propios y extraños. Y esa era la perspectiva. Entre los años 1993 y 1997 la economía regional tuvo una expansión de su producto sin precedente desde 1981. Pero si bien el crecimiento de corto plazo reportaba una tasa consider...

Provincia

El estreno de Escobar en la televisión local nos dispersó un poco del suceso del día, correspondiente a la elección del nuevo director general de la OIT, al que el hoy vicepresidente aspiraba. Realmente la derrota es lo de menos. Es un esfuerzo interesante que hizo el Gobierno colombiano el de posicionar a una figura nacional en el plano internacional. Y las críticas que hablan de dinero desperdiciado en una campaña fallida podrían hasta despreciarse: el riesgo de perder una elección está latente y es la incertidumbre la que motiva la participación de candidatos. Nadie aspiraría a un cargo si supiera ex ante que va a ser derrotado y si lo supiera, sencillamente no habría competencia.  El asunto no es ese, en realidad. Quienes se concentran en cuestionar la derrota sufrida por el candidato colombiano hoy tienen ese mismo defecto, tan característico de nuestra nacionalidad: la limitada concepción de la realidad. Insisto, perder no es un problema. Si se le quiere ver desde ese en...

Sisma ensangrentado

Si algo deja el horror del ataque a Bogotá, en plena zona comercial y de alta población flotante, es una evidente fractura de la sociedad colombiana. Ya lo habíamos visto antes: los países divididos hoy son más normales, Francia se debate en una fuerte polarización entre izquierda gobernante y derecha opositora; en los Estados Unidos las divisiones fueron más fuertes aún, cuando un ala profundamente evangélica y conservadora rechazaba al ala menos radical y encabezada por un mormón, sumada a la fuerte controversia entre demócratas liberales y republicanos conservadores con tesis opuestas en temas trascendentales. Pero Colombia hoy es un caso bien peculiar y el atentado permitió dilucidarlo en las reacciones fuertes de los máximos exponentes de la extrema derecha colombiana. Un atentado dirigido contra uno de los exponentes del ala más conservadora de la política colombiana en momentos en que el país es gobernado por un liberal moderado dibuja el esbozo de la divergencia manifiesta...

Una nueva Europa

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La economía es y será la que determine los resultados electorales en buena parte del globo, especialmente en el deprimido occidente. La victoria de Hollande en Francia ayer, contrasta con la victoria de Rajoy en España hace pocos meses, con la salida del moderado Brown en Reino Unido y la llegada de los tories de Cameron y la salida del conservador y controvertido Berlusconi y la llegada del técnico Mario Monti en Italia. Hoy, luego de conocer una presumible victoria del candidato socialista en la segunda vuelta de la elección presidencial francesa, conviene tener en mente una primera conclusión: fue una expresión del fastidio de la mitad del electorado francés al estilo de Sarkozy más que un deseo de los franceses de cambiar de rumbo del todo. Francia es la segunda economía de la Unión Europea y una de las cinco potencias económicas del globo. Desgastada, con un pie en la temida faillite y con un estado de bienestar en avanzado deterioro. En cabeza del presidente Sarkozy,...

El chivo expiatorio

Cuenta la tradición israelita que los judíos tenían como costumbre elegir a dos chivos. Al azar, uno de ellos era sacrificado por el sacerdote del rito como ofrenda a Yahveh. El otro era cargado con todas las culpas del pueblo de Israel, entregado al demonio Azazel. Era abandonado en el desierto, insultado e injuriado. Era el chivo expiatorio del pueblo. De maneras como esta, se purificaban de las culpas a aquellas almas acongojadas por medio de sacrificios.  En días anteriores asistí a un evento que a primera vista en nada se asemeja al ritual antiguo de Israel. Congregó a cientos de personas de todo el continente y en uno de sus módulos el sistema económico liberal, popularmente llamado capitalismo y neoliberalismo , recibió toda clase de insultos. No pude dejar de pensar que el sistema y las relaciones de producción en las sociedades económicas modernas ha sido tomado por muchos -no sin algo de ligereza-, como el clásico chivo expiatorio. El Capitalismo, tal y como lo c...

De gestos y otras mentiras

El asunto es sencillo: liberar secuestrados no es un asunto que deba considerarse un gesto político viniendo de las FARC. No es motivo de agradecimiento ni de asimilarlo como un gesto de paz. En ese orden de ideas, los asedios en el Cauca, el ataque constante contra la infraestructura económica y la sensación de inseguridad que ahora se percibe en la población deberían ser tomados como gestos contundentes de hostilidad. Y es que el conflicto armado en Colombia, aunque tuvo orígenes profundamente sociales, hoy no es más que una guerra entre un Estado de Derecho, reconocido internacionalmente y representante legítimo de los intereses de sus ciudadanos, contra una maquina criminal, trasgresora sistemática de la ley y reconocida violadora del Derecho internacional, como lo son las FARC. Me sostengo en la tesis que la liberación de cualquier rehén es un deber del secuestrador y no un acto caritativo con las víctimas. En ese orden de ideas, la liberación de Sigifredo López taparía el ho...